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Conozca las Señales

Señas de aviso de un errame cerebral

  • Adormecimiento o debilidad repentina en la cara, brazo o pierna, especialmente en un lado del cuerpo.
  • Confusión o padeciendo problemas repentinos del habla o del entendimiento de palabras de otras personas.
  • Padeciendo problemas repentinos de visión en un ojo o de ambos.
  • Padeciendo problemas repentinos al andar, mareos, o pérdida de balance o coordinación.
  • Repentino dolor de cabeza severo sin causa.

¿Qué debe hacer una persona que esté presente?

LLAME AL 9-1-1 INMEDIATAMENTE si usted padece estos síntomas, tome acción para salvar su cerebro. Lo más rápido que usted llegue al hospital, lo mejor que sus resultados serán. ¡Cada minuto cuenta!

Factores de riesgo a un derrame cerebral

¿Qué factores de riesgo puedo cambiar o puedo recibir tratamiento?

Presión arterial alta. Este es el factor de riesgo modificable más importante de un derrame cerebral. Normalmente no conlleva síntomas específicos ni aviso del comienzo. Sepa cual es su presión arterial y vaya a que se la chequeen cada dos años (120/80 es considerada anormal y 140/90 requiere tratamiento.) Hable con su doctor sobre como controlarla.

El uso de Tabaco. No fume cigarrillos o use otra forma de tabaco.

Diabetes mellitus. Aunque la diabetes es tratable, el echo de padecerla, aumenta su riesgo a un ataque o derrame cerebral. Trabaje con su doctor para controlar la diabetes y reducir otros factores de riesgo.

Enfermedad de las arterias carótidas u otras enfermedades arteriales. Las arterias carótidas en su cuello llevan la sangre a su cerebro. Una arteria carótida que haya sido dañada por una acumulación grasosa de cálculo adentro de la pared arterial, podría ser bloqueada por un coágulo de sangre, causando un derrame cerebral.

AIT. Los accidentes isquémicos transitorios son mini-derrames cerebrales que producen síntomas parecidos a los de un derrame pero sin efectos duraderos. Al reconocer y recibir tratamiento para AIT puede reducir el riesgo a un derrame cerebral mayor. Conozca las señales de aviso de un AIT y busque tratamiento de emergencia médica inmediatamente.

Fibrilación arterial y otras enfermedades del corazón. En la fibrilación arterial la cámara superior del corazón tiembla en vez de latir efectivamente. Esto causa que la sangre se almacene y se coagule, aumentando el riesgo a un derrame cerebral. Las personas con otros tipos de enfermedades del corazón, también llevan un mayor riesgo a un derrame cerebral.

Ciertos trastornos de la sangre. Un conteo alto de glóbulos rojos aumenta la probabilidad a tener coágulos de sangre, aumentando el riesgo a un derrame cerebral. La anemia depranocítica aumenta el riesgo a un derrame, ya que los depranocitos se adhieren a las vías sanguíneas y pueden bloquear las arterias.

Alto colesterol en la sangre. Debido a que el colesterol aumenta el riesgo a enfermedades del corazón, también contribuye al riesgo a un derrame, indirectamente. Un nivel de colesterol mayor de 200 es considerado “alto” pero los recientes estudios sugieren que los niveles óptimos deberían ser aún más bajos.

Inactividad física y obesidad. El estar inactivo, obeso o ambos puede aumentar su riesgo a enfermedades cardiovasculares.

Consumo excesivo del alcohol. Consumir un promedio de más de un trago diario para las mujeres, o más de dos tragos diarios para los hombres, aumenta la presión arterial. Consumir alcohol hasta emborracharse puede llevarlo a un derrame.

El uso ilegal de drogas. El abuso a drogas intravenosas conlleva un alto riesgo a un derrame. El uso de cocaína también ha sido relacionado a derrames cerebrales.

Abnea del sueño. La cesación de respirar durante el sueño, o abnea del sueño, es un factor de riesgo mayor para aumentar los niveles de presión arterial que pueden causar un derrame o un infarto cardiaco. El diagnóstico temprano de abnea del sueño podría ser una herramienta importante para la prevención de un derrame.

¿Cuáles son los factores de riesgo que no puedo controlar?

El envejecimiento. Los derrames cerebrales afectan a personas de todas las edades. Pero lo mayor que usted sea, lo mayor que es su riesgo a un derrame.

Género. En la mayoría de los distintos grupos de edades, una mayor cantidad de hombres padecen derrames cerebrales, en comparación con las mujeres, pero una mayor cantidad de mujeres mueren de derrames cerebrales.

Herencia y raza. Las personas quienes sus familiares de sangre han padecido de un derrame cerebral llevan un mayor riesgo a un derrame. Los africanos americanos llevan un mayor riesgo que los blancos, a la muerte y a la incapacidad causada por derrames cerebrales, debido a que padecen de alta presión arterial con mayor frecuencia. Los hispanos americanos también llevan un mayor riesgo a padecer de derrames cerebrales.

Derrames anteriores. Una persona que haya padecido de un derrame cerebral lleva un mayor riesgo de padecer de otro derrame.

Las personas con más de un factor de riesgo sufren de lo que es llamado “un riesgo amplificado”. Esto significa que los múltiples factores de riesgo acumulan sus efectos destructivos y crean un mayor riesgo en total que el sencillo efecto acumulado de los factores de riesgos individuales.

¿Qué es un derrame o ataque cerebral?

Un derrame o ataque cerebral ocurre cuando el flujo de sangre a parte del cerebro es interrumpido repentinamente o cuando una vía sanguínea en el cerebro explota, derramando sangre en el espacio alrededor de las células del cerebro. De la misma manera que una persona sufriendo una pérdida del flujo de sangre al corazón se dice que está teniendo un “ataque cardiaco”, una persona con una pérdida del flujo de sangre al cerebro o con una hemorragia repentina en el cerebro se dice que está teniendo un “ataque cerebral”.

Accidente isquémico transitorio

Un accidente isquémico transitorio (AIT), a veces llamado mini derrame o mini ataque, comienza de la misma manera que un derrame pero luego se resuelve sin dejar síntomas o pérdidas notables. El suceso de un AIT es un aviso de que la persona está en riesgo de un derrame más serio y debilitante. Aproximadamente cada año, una tercera parte de los 50.000 americanos que hayan sufrido un AIT, sufrirán un derrame agudo en algún momento en el futuro. La añadidura de otros factores de riesgo aumenta el riesgo de la persona a sufrir de otro derrame cerebral. La duración promedio de un AIT son unos minutos. Los síntomas de casi todos los AIT desaparecen entre una hora. No hay manera de predecir si los síntomas son debidos a un AIT o que persistan a causar la muerte o incapacidad. Los pacientes deben asumir que todos los síntomas de un derrame son señales de una emergencia y no deben esperar para ver si estos desaparecen.

 
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